Concurso, 2025 / Venecia, Italia

La 19° convocatoria a la Bienal de Venecia presenta una invitación a reflexionar en torno a las múltiples clases de inteligencia que la arquitectura reúne. En lugar de considerar productos, la propuesta decide detenerse a observar sus procesos, dirigiendo así la atención a esa multiplicidad de inteligencias. Por un lado, el pabellón se centrará en el proceso de fabricación del ladrillo, elemento presente a lo largo y ancho de nuestro país. Por el otro, las obras elegidas se exhibirán a partir de material proveniente de su proceso de diseño (croquis, plantas intervenidas, detalles a mano, capturas de pantalla, etc.).

La intervención
La fundamentación de Carlo Ratti invita a explorar “una definición de inteligencia como la habilidad de adaptarse al ambiente con limitados recursos, conocimientos y poder. Teniendo esto en consideración, dirigimos la atención de nuestra propuesta al ladrillo como elemento constructivo presente a lo largo y ancho del país. El ladrillo es una muestra de la sabiduría ancestral (primero olvidada y ahora lenta y necesariamente recuperada) de construir con el recurso que más fácilmente ofrezca un territorio.
Argentina, en su enorme extensión y variedad de paisajes y climas, está unida principalmente por la disponibilidad de tierra. Al elegir al ladrillo como objeto de reflexión, se pone el énfasis en esa inteligencia natural de construir con lo que se tiene cerca, entendiendo las lógicas y las limitaciones del recurso disponible. Lo artificial del proceso reside en la operación cartesiana de estandarización y regularidad geométrica que vuelve práctico cualquier mampuesto. Al mismo tiempo, la fabricación del ladrillo es siempre un proceso colectivo – generalmente familiar o comunitario – que aúna esfuerzos en torno a una producción a la vez sistemática y artesanal.
Durante la Bienal, el Pabellón Argentino se convertirá en una ladrillera – un espacio tomado por ladrillos crudos apoyados sobre el suelo esperando secarse. Así, se suspende el proceso en un punto crucial, ya que el secado tiene una incidencia directa en la calidad final del producto. El material se mantiene expectante, en un estado de pura potencia y pura fragilidad.
Los ladrillos estarán definidos a partir de 5 moldes de diferentes dimensiones, llevados desde Argentina – un recordatorio de la heterogeneidad y la diversidad de proveniencias – y se organizarán de manera tal que definan las circulaciones y los espacios para la exhibición, los talleres y las charlas. A lo largo del pabellón se colocarán una serie de asientos de madera, similares a los que frecuentemente se construyen en obra con los retazos disponibles. Éstos se podrán utilizar para sentarse a observar la exposición o para desplazarlos y agruparlos según las diversas actividades que se organicen.



Criterio curatorial
El criterio curatorial adoptado presentará una reconstrucción no lineal de los procesos de diseño que dieron lugar a las obras seleccionadas, eligiendo ejemplos relevantes por su ingenio en la resolución constructiva/su empleo de recursos disponibles/su empleo de ladrillo. Esta presentación permitirá que la inteligencia de la arquitectura argentina se despliegue en toda su dimensión a través de croquis, modelos 3D, plantas intervenidas o capturas de pantalla. Se incitará a los/as arquitectos/as a facilitar el material relevante para explicar la concepción de la obra, incluyendo variaciones mínimas, propuestas alternativas o caminos abandonados o truncos. Asimismo, se alentará la inclusión de referentes históricos relacionados consciente o inconscientemente con la obra, incorporando la dimensión histórica a la exposición, así como de referentes de la cultura popular: construcciones anónimas, obras sin autor que pueblan nuestro territorio regalando desinteresadamente su ingenio.
Como soporte para la muestra se construirán unos tableros de fenólico, dimensionados y modulados para aprovechar al máximo el material. Estos tableros estarán ubicados en las distintas áreas delimitadas por los ladrillos crudos. Como si se tratara de cuadros dados vuelta, su lado liso se ubicará contra la pared, exponiendo la estructura y mostrando “el detrás de escena” de las obras seleccionadas. Sobre ellos se fijará el material a exponer, impreso en hojas de formato estandarizado para facilitar la producción. Quitando el foco del producto terminado, se indagarán los recursos que se ponen en juego durante el proceso de diseño, conformando un mapa de mundos posibles que, como menciona Ratti en su mensaje a los países participantes en la Bienal, mostrará que “mientras que algunas ideas están destinadas al fracaso, otras pueden apuntarnos hacia la redención”.
Finalmente, el aporte de Argentina a la propuesta de Ratti – “un lugar, una solución” – será la multiplicidad de soluciones que encuentran los/las profesionales en su quehacer cotidiano: el ingenio de emplear aquello que se encuentra a la mano.


QO
Proyecto
Colaboradores
Valentina Arroyo
Emilio Farias
Santiago Ghione
Proyecto
“Procesos”
Concurso
Propuesta
Ubicación
Venecia, Italia.
Año
2024