SIN TÍTULO

Concurso, 2023 / Buenos Aires, Argentina

La propuesta tiene como objetivo poner en valor al ladrillo, una de las piezas fundamentales para la construcción a lo largo y ancho de todo el país. Éste elemento se encuentra presente en prácticamente cualquier latitud de Argentina, lo cual lo sitúa en una posición simbólica privilegiada. De ahí surge la primera decisión que define la intervención, que es la de diseñar un artefacto compuesto por ladrillos provenientes de distintas regiones de nuestro país. La contraposición entre un elemento estandarizado y las variaciones que éste puede presentar de acuerdo a sus distintos orígenes propone un punto de partida: la proveniencia de cada individuo es única e irrepetible, pero existe siempre algo que nos iguala. En nuestra propuesta subyace la voluntad de construir una obra a partir de aquello que nos une más allá de cualquier diferencia de orígenes.

La tensión lineal de la terraza en la que se ubicaría el objeto sugiere construir un muro. En lugar de optar por armarlo con la metodología tradicional de apilamiento, se decide emplear las disposiciones empleadas en las ladrilleras, los camiones o las obras en construcción. Así, se invoca esa belleza innegable del ingenio que hay detrás del apilamiento intuitivo de los acopios, en las lógicas de encastre que definen una configuración sin diseño que no intenta ser más que lo necesario para sostenerse. Al mismo tiempo, este modo de apilamiento expone expone todas las caras del ladrillo, permitiendo que se exploren con la mirada las particulares de cada uno. Así, al caminar a lo largo del muro, uno recorre en cierto modo nuestra nación vista a través de un espejo fragmentado. Las provincias no se delimitan con claridad pero están allí, salpicadas a lo largo de la superficie de la intervención. Nuevamente nos encontramos frente a la belleza de lo heterogéneo, de lo intertrabado de la composición de nuestro tejido social.

El muro es un significante complejo. En su origen, el muro divide, compartimenta, separa, opone. ¿Cómo discutir con un muro? El ladrillo es implacable en la correspondencia de sus lados, en la hermeticidad de su sistema. Pero aquí opera una subversión: el armar un muro con piezas de diversos orígenes habilita ese lugar para el error, para la inevitable falla del muro. El apilamiento imperfecto genera ineludiblemente algunos vacíos. Aquí y allá, pequeños desacoples entre piezas proponen fugas que suponen una comunicación entre un lado y su reverso: un lugar por donde ver pasar la luz. Si aceptamos el imaginario del muro como terreno en disputa, proponemos que deje de pensarse como aquello que divide para ser considerado un artefacto de encuentro, de unión, de vínculo.

Estudio qo
Proyecto

Colaboradores
Emilio Farias
Santiago Ghione

Proyecto
“Sin título”

Concurso
Propuesta

Ubicación
Buenos Aires, Argentina

Año
2023