THE GARDEN OF HIDDEN PLEASURES

Concurso, 2021 / Grottole, Italia

Un primer encuentro con el sitio podría dejar a uno abrumado con la belleza de lo así hallado. ¿Qué arquitectura se puede proponer que aporte algo al innegable deleite negativo de un edificio que, pese a estar algo venido a menos, mantiene esa solemnidad de lo que se rehúsa a ceder al paso del tiempo? ¿Cómo se preserva el patrimonio sin reificarlo, sin fetichizar la ruina al punto de no querer tocarla? ¿Existe alguna manera de reutilizar su repertorio formal para enriquecer su disposición espacial sin ser abiertamente nostálgico? De esta serie de preguntas se desprende la certeza de necesitar afrontar el proyecto con una actitud de retirada estratégica.

Si no se quieren alterar las cualidades iniciales de la Iglesia, la alternativa se desprende de una lectura del sitio. Por un lado, aprovechar la diferencia de cotas para posicionarse debajo de la ruina; en esa operación inicial resuena el eco de la acción primitiva de buscar refugio en una cueva. Por el otro, la comprensión de que, en la ciudad de las cavernas, un auditorio subterráneo establece un diálogo saludable con el devenir histórico de Grottole. Es así que se socava replicando la planta, disponiendo el auditorio y foyer dentro de la nave central y ubicando circulaciones y servicios a su lado. 

Una vez ubicados los programas, se procede a operar sobre las ruinas. La primera medida es rastrear todos los puntos comprometidos y potencialmente peligrosos de los sectores de la iglesia que hayan sufrido derrumbes. En aquellos lugares donde la masa edilicia presenta un recorte irregular al borde del colapso se realiza una demolición selectiva, una operación de recorte que también ayuda a pulir las imperfecciones geométricas. Luego las superficies de lo remanente son restauradas y reforzadas para que conserven la textura original.

El siguiente paso es recomponer la forma de la Iglesia. Dos aspectos resultan vitales: la amplia documentación digitalizada del edificio en su estado actual, y la cantidad de material que se desprende de las dos operaciones anteriores. La primera posibilita diseñar un encofrado mediante que permita replicar el repertorio formal existente. La segunda brinda una cantidad de material a reutilizar en la construcción de nuevos muros y arcos que completen la forma. Sin apelar a una restauración nostálgica, regresiva o ideal de la Iglesia “original”, entendiendo que su forma es el resultado de un proceso de siglos y siglos de acontecimientos, este completamiento solo busca pasar lo más desapercibido posible. 

Invariablemente, el techo es lo primero que cede a las inclemencias del tiempo. Se decide entonces respetar la condición actual de espacio descubierto, optando entonces por conformar un jardín que crezca sobre la cueva que es el auditorio: La ruina se vuelve un velo que oculta el jardín escondido. 

La arquitectura siempre implica en cierta medida la construcción de una ficción. Quedan conformados entonces dos dominios ficticios que replican una fisionomía dantesca. Arriba el edén, el jardín encantado en el cual el cielo es espectador privilegiado de las expresiones artísticas más variadas. Abajo las ruinas circulares del infierno, espacio ideado para la tragedia por el cual la luz del jardín se cuela por rajas insospechadas y la vegetación se asoma quizás recordando que fuera de la ficción hay un mundo pintado de verde y de cielo que espera cuando salgamos de la caverna.    

Autores
Estudio qo
Emilio Farias
Salvador Ferreyra
Evelyn Gentili
Santiago Ghione
Mariana Giacone
Franco Pozzi

Proyecto
“THE GARDEN OF HIDDEN PLEASURES”

Concurso
Propuesta

Ubicación
Grotolle, Italia

Año
2021